El nomadismo pictórico de Benito Rojo
El Mercurio
17 Abril 2012

Hasta el 19 de mayo, en galería AMS Marlborough:
El nomadismo pictórico de Benito Rojo

Hoy se inaugura "Sedimentos" , una muestra donde se superponen diferentes lenguajes y confluyen las inquietudes y experiencias del artista.

Marilú Ortiz de Rozas
La libertad que permite la abstracción es lo que mueve a Benito Rojo. Una libertad que lo impulsa a incorporar incluso fragmentos figurativos de corte clásico, como esos torsos humanos, estéticos cuerpos y manos, que se funden en la materia de estos cuadros. Él los trabaja capa por capa, como un arqueólogo de la pintura. "Necesité alejarme un poco de la figuración, sin embargo siguen apareciendo estos elementos que remiten a lo académico", revela Rojo. También sobrepone formas geométricas, rayas, cuadriculados, objetos de su simbología privada, como unos huevos oblongos, algunas delgadas líneas, perfiles; todo esto, sobre un fondo intensamente terrestre, volcánico.
Algunas obras traen en sus bordes aquella franja roja, blanca y azul de los sobres aéreos. "Me gusta esta idea del mensaje, de que la obra puede viajar, que se la puedes mandar a alguien. En cierta forma, es una prolongación de mi nomadismo", manifiesta este artista que ha recorrido los cinco continentes y cuyas búsquedas se plasman en sus telas. Pero adonde va, lleva con él "la grandiosidad de los paisajes de Chile, su apabullante cordillera".
La avidez de nuevas culturas, de nuevos paisajes, nace a temprana edad, cuando estuvo confrontado a la diversidad extrema de Iquique, Santiago y, luego, Washington. "Si bien siempre tuve afición por el arte, fue en Estados Unidos, en la National Gallery, donde descubrí el inmenso poder de éste", revela.
El ser autodidacta también incrementa su libertad creadora, y a pesar de lo espontánea que pueda parecer su obra, Rojo asegura que su método pictórico es lento y trabajoso. Por eso, su última muestra fue hace cuatro años.
Esta nueva exposición se titula "Sedimentos", porque alude a la idea de precipitación o decantamiento de múltiples procesos personales. "Corresponden a un momento de la vida donde las realidades individuales y sociales se hacen más transparentes. Así han sido fijados sobre la superficie de estas obras los residuos dispersos de pensamientos, que más allá de la introspección, dejan evidencias que forman un cuerpo legible".
La muestra incluye 21 obras. Siete telas de gran formato (acrílico, óleo y serigrafía); ocho pinturas y dibujos sobre papel de gran formato, y seis pinturas y dibujos sobre tela, cartón y papel de pequeño y mediano formato. Permanecerá abierta al público hasta el 19 de mayo.