En Galería Marlborough desde el 7 de octubre: Una mirada interior en la obra de Benjamín Lira
El Mercurio
2 Octubre 2010 - 31 Octubre 2010

Expone escultura y pintura de diversos formatos, entre ellas numerosos trabajos muy pequeños, nunca antes exhibidos.

Marilú Ortiz de Rozas
Demócrito, filósofo griego pre-socrático, se arrancó los ojos para poder pensar sin distracciones, recuerda Benjamín Lira. Esta mirada interior es la que cargan los personajes de su obra pictórica y en particular sus esculturas. Por eso no concuerda con quienes ven en ellos soledad o incomunicación. Y persiste en ese monólogo silente, donde colores y texturas son los que urden atisbos de palabras. "Cuando en una obra plástica hay más de uno o dos personajes, ésta se transforma en literatura; yo prefiero un cierto hermetismo. Muchas veces, como título, llevan apenas un número", manifiesta.
Actualmente está trabajando en su cabeza número 99, una serie que comenzó hace once años.
En esta muestra en la Galería Marlborough, que bautizó "Color", en honor al gran protagonista de su obra, expondrá siete cabezas de gran formato, creadas en gres, en el taller Huara Huara. Y numerosas pinturas, particularmente unas de pequeñísimo formato, que ejecuta en la palma de su mano. Nunca antes las ha exhibido, tampoco sus cuadernos de artistas. "Me di cuenta de que las obras que ocupan la mayor parte de mi tiempo, como éstas, no las he mostrado nunca".
Esculturas y pinturas sí dialogan, incluso se retroalimentan, pues él va trabajando en serie "diversas problemáticas" que se trasladan a uno u otro soporte. A la vez, mucha de su obra bidimensional contiene volumetría, pues va adicionando colores y materia, además de papeles que reconfiguran el formato original, por esto las llama "construcciones". Algunas de las que exhibe en esta ocasión las ha trabajado durante diez años.
La aplicación del color varía mucho entre la pintura y la escultura. "Para un pintor, el no tener control absoluto del color final de la obra es un aprendizaje de humildad. Dejar que lo ajusten las inclemencias del fuego es un desafío, pues intento siempre dominar hasta el último detalle en la interminable y apasionante aventura de la alquimia del color".