José Cruz y Hernán Cruz
Pintura y Esculturas
16 Diciembre 1998 - 16 Enero 1999

El día Miércoles 16 de Diciembre próximo se inaugurará en la Galería A.M.S. Marlborough una muestra de la obra conjunta de esculturas y pinturas de José Cruz Ovalle y Hernán Cruz Somavía. La muestra consistirá en 20 esculturas y 50 pinturas y permanecerá abierta al publico hasta el 30 de Enero de 1999.
Estas esculturas y pinturas que constituyen el pulso que acompaña al oficio de arquitecto de ambos artistas, son reunidas aquí en un espacio abierto generado por la abstracción que se origina en este siglo XX. Ella significa para ellos la libertad de la forma y la liberta del oficio. Por eso han multiplicado sus quehaceres en la escultura y la pintura.
Para la mirada de José y Hernán Cruz, el arte no se inserta en una dirección, como desenvolvimiento histórico, sino en un múltiple presente. Por eso se detienen en la abstracción, un ámbito abierto y no del todo cumplido que da lugar a indagar sobre lo que permanece aún oculto que una obra puede desvelar.
La libertad de las formas iniciada por Kandinsky, al reunir en la pintura las figuras geométricas y las formas cromáticas, abre un nuevo mundo plástico que trae consigo el poder concebir un cuadro desde una doble dimensión: ser en si mismo una unidad conclusa en su estructura y colorido y simultáneamente, poder extenderse en otras unidades para crear una suerte de expansión que conforma el espacio pictórico. A partir de este espacio, estas pinturas buscan primeramente construir una serie que repite la forma por variaciones. Lo que en Kandinsky es diferencia entre figura geométrica y forma cromática, aquí es diferencia entre tamaños para construir la profundidad de la pintura, a fin de que la mirada pueda extenderse desde lo distante, que entrega el color, hasta lo próximo e inmediato que otorga el dibujo y la línea. Tal profundidad otorga al horizonte cromático su verdadera dimensión.
Ahora bien, este reunir pinturas y esculturas, es reunido a su vez, por la arquitectura dentro del espacio de la galería, de modo que estas coexistan en simultaneidad y en proximidad, para que puedan comparecer en un mismo mirar y recorrer. Lo cual es posible por que tanto las esculturas como los cuadros han sido pensados a una escala próxima al cuerpo y a la mano, es decir, visibles en cercanía y colocados en una régimen de interiores.
Mientras la pintura, en virtud de sus cromatismos, se percibe primero de un golpe, para luego acercarse hasta escudriñar el dibujo y la línea, la escultura aparece demoradamente, requiere aproximarse para girar rodeándola.
Cabe destacar que José Cruz, en 1990, obtuvo el Primer Premio en el concurso para el Pabellón de Chile en la Exposición Universal de Sevilla en 1992.