Una artista que rompe el marco pictórico
El Mercurio
24 September 2012 - 26 November 2012

Es una de las buenas pintoras abstractas de la escena nacional. Su último trabajo de (des)pinturas se trasladó esta vez a un monumental tapiz y a "pliegues". Exhibirá también algunas de sus singulares obras, en capas y con transparencias.
CECILIA VALDÉS U. En su minimalista y luminosa casa-taller, ubicada en Pedro de Valdivia Norte, se observan pinturas, objetos, linos y sobre todo pedazos o "cáscaras pictóricas", obtenidas de pinturas que ha hecho, que raspa y reutiliza. Patricia Fernández (52), licenciada en arte de la UC, no se conforma con lo ya logrado, con los premios, la buena crítica y la llegada al público: necesita continuar explorando en su abstracción.

Todo en su estudio habla -sutilmente, como la personalidad contenida de la artista- de colores, texturas, materiales y una continua experimentación con soportes y técnicas que se cruzan y se reinventan en sus propuestas.

Su nueva muestra, que inaugura mañana en galería AMS Marlborough, trae más novedades. Se verá un desplazamiento de "la pintura-color hacia el volumen-sombra", explica. Es una abstracción del gesto de lo espontáneo, que surgió de la necesidad de continuar investigando dentro de un cambio radical de la misma pintura.

Exhibirá un enorme tapiz de lino con esos "pedacitos" pictóricos, que dan vida a una suerte de cascada desarrollada con una minuciosa manualidad. "Partí buscando nuevas posibilidades para encontrar esa resonancia interna que se da entre las intensidades de color y lo que hay detrás de éste", confiesa.

En la galería se desplegarán obras que continúan con el traspaso que ha venido realizando desde el 2005, en el que cada pintura parte del juego de relieves y volúmenes de una matriz. "Pero así como coloco varias capas pictóricas, necesité ahora sacar la última capa para ver lo que hay detrás. Fue una gran emoción ver los pedacitos de pintura de todos los tamaños que junté: cada uno es un mundo de color por el anverso y el reverso. Decidí juntarlos en un gran lienzo de lino en una forma que caen sobrepuestos de pintura, como en una gran caída pictórica en el mural".

Otra innovación son los llamados pliegues. "Trabajé una tela enorme, la saqué de su soporte. Sentí la necesidad de moverla, plegarla y darle volumen en formas que aludieran en algo a un mar, a esas ondulaciones que deja el viento sobre la arena. Y aprovechando su gran tamaño y la movilidad del lino pintado, la doblé y le di una nueva vida. La transformé en un objeto", cuenta.

También sigue trabajando la pintura en sí, que aborda capa sobre capa, ahora sin texturas pero con transparencias. Y se atrevió con la acuarela, que monta de manera desmembrada sobre el soporte: esparce pequeños trozos de acuarelas sobre un soporte. Patricia Fernández reconoce entre sus referentes a Lea Kleiner, por su capacidad de síntesis y color en la acuarela. Le interesan los "profundos y difíciles matices de color que logra Ricardo Yrarrázaval". Y de la escena internacional: el desplazamiento ecológico del proyecto "Tornado" que hizo Francis Alys; y la valentía para enfrentar lo desconocido de Gerhard Richter.