ISABEL KLOTZ
MORADA ETÉREA
8 August 1996 - 8 September 2008

A partir del Jueves 8 de Agosto se podrá acceder a la obra de Isabel Klotz realizada en Nueva York estos últimos años. La muestra titulada Morada Etérea se realizara en la Galería A.M.S. Marlborough e incluirá mas de 25 obras de pequeño y gran formato, realizadas en óleo y acrílico.

Desde 1992 que la artista no expone en Chile. Titulada con honores por la Escuela de Arte de la Universidad Católica en 1985 y alumna por tres años del grabador Eduardo Vilches, Isabel Klotz inicia su carrera como pintora en 1986, luego de su primera exposición individual en la Galería Espaciocal. A partir de esa fecha hasta su radicación en Nueva York -donde vive actualmente- ha tenido el apoyo de la crótica, que la vislumbra como uno de los valores de su generación.

La figura humana y el color han sido desde siempre los puntos principales de interés en la pintura de la artista. Seres expresivos, con un carácter mas que nada interno, están unidos a un fuerte temperamento pictórico como ha dicho la crítica-, donde el color y su carta sicologica juegan un rol muy importante. Se trata de un tipo de comunicación visual, de un lenguaje que toma la opción expresionista y los colores intensos como una búsqueda de lo mas óntimo de la femineidad, como una nostalgia de la belleza que siempre se quiere encontrar.

Morada etérea no se aleja del leit motiva de la obra de Isabel Klotz, pero le agrega una concepción mas espiritual acerca de lo que la rodea e inspira. La mujer ocupa un lugar protagónico, especialmente en todo lo que se refiere a la maternidad, como un homenaje a nuestros orígenes y a la sabiduría que ello involucra. Al igual que la naturaleza, donde los cuatro elementos esenciales (agua, tierra, fuego, aire) otorgan la energía inicial, la semilla o el £tero hablan del comienzo del hombre, de esa intimidad que crea vidas y que se va repitiendo a lo largo del tiempo en un sentido de circularidad. Se podría hablar de una meditación constante donde la artista, con su pintura, explora las dimensiones de lo humano y lo divino a través de la conexión de cuerpo y alma que el hombre posee.